ENCUÉNTRALA EN MOJÁCAR.

 

Hola, compañeras y compañeros de viaje. Es verdad, en nuestro interior siempre hay alguien deseando salir fuera en chanclas, y pasear sus bermudas, sus pareos y sus pamelas por playas, chiringuitos o calles exóticas, dejarse llevar por el suave balanceo de las tumbonas, almorzar y cenar sin prisas, abrir un libro o una revista sin tiempo de caducidad, levantarse tarde o no levantarse, en fin, todo lo que solemos hacer cuando no tenemos nada que hacer, y a lo largo de estas páginas trataremos de descubrir dónde se encuentra ese ser tan inteligente que nos habita.

Buscaremos en playas familiares, algunas de ellas con bandera azul, playas accesibles donde el Ayuntamiento de Mojácar habilita sillas de ruedas para circular por la arena, sillas anfibias, un invento que parece sacado de la ciencia ficción, traído directamente de una nave espacial; pero también en playas vírgenes y en playas secretas, así como en pequeñas calas prácticamente inaccesibles.

Recorreremos los chiringuitos más famosos y los menos conocidos, puede que nos encontremos en la discoteca Mandala o puede que no, porque no todo se reduce a eso, la fiesta es tan amplia y tan continua en Mojácar que es difícil caminar por la algunas calles sin seguir el ritmo de la música.

Demostraremos en nuestra búsqueda que no somos ese tipo de viajeros que suelen firmar su estancia con ruidos innecesarios y otros vandalismos. Indagaremos en el fondo de los mojitos y sobre el mar, por si estamos realizando alguno de los innumerables deportes acuáticos que nos ofrece Mojácar. Viajaremos a Mesa Roldán, entre cuyos acantilados se encuentra la Playa de los Muertos, y más allá, a las entrañas del Cabo de Gata. Las Negras, el Playazo de Rodalquilar, las minas, el pueblo fantasma ahora vallado, La Isleta del Moro, San José, Mónsul, Los Genoveses, el propio Cabo de Gata en persona.

Amigas y amigos, no lo dudéis, vuestro yo de vacaciones se esconde en Mojácar.

 


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