Cuando el termómetro raramente baja de nueve grados durante el período más crudo del crudo invierno, y cuando la lluvia es tan escasa que, si cae, se convierte en el principal tema de conversación en todas las tertulias y en todas las partidas de dominó y petanca, podemos decir del clima que es benigno, templado, acogedor y hospitalario. Y eso es precisamente lo que ocurre en Mojácar. Aquí, la estación fría se inicia a mediados de Noviembre y concluye a finales de Abril. Ni rastro del otoño ni de la primavera. O hace mucho calor o hace menos calor. De hecho, no es descabellado ni suicida bañarse en pleno enero, o en pleno febrero, aprovechando alguna de las muchas mañanitas de sol y brisa suave que tan a menudo nos alegran los días; ni sería de frikis afirmar que las bicicletas son para todo el año. Pero seamos sinceros, en Mojácar, el turismo es básicamente estacionario: Junio, Julio, Agosto y Septiembre son los meses en que aflora nuestro instinto vacacional, nuestra malsana y dulce necesidad de fiesta, pero también, la época en que Mojácar pierde parte de su ancestral encanto, ese halo de embrujo libertario y romántico, de expansiva creatividad y emotividad que tanto y tan bien nos aproxima a la persona que tenemos al lado. Mientras que el verano es una excelente excusa para hacer amigos, el invierno crea el escenario perfecto para afianzarlos.

Resumiendo, si todo esto se lo estuviéramos contando a una íntima que vive fuera de Mojácar, nuestro consejo sería, ven con tus coleguitas en verano, y tráete a tu novio en invierno. No todos los restaurantes y no todos los chiringuitos cierran en los meses menos calurosos del año, mientras que el cien por cien del campo, de las playas y de los senderos sigue abierto, así como las calles del pueblo, el mirador, el Nautarum, la fuente, la lonja…,  y el resto de rincones encantados del Cabo de Gata.

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                                                Nuestra amiga Aída, una sirena embrujada por Mojácar que no conseguía encontrar el camino de vuelta.

Enlaces:

Senderos señalizados.

Senderos por libre

La Fuente

Centro de Arte

Castillo de Macenas

Torre del Peñón o Pirulico

Miradores del Pueblo

Petanca

Golf

Cuevas de Sorbas

Decorados cinematográficos

Nautarum

Lonja de Garrucha

Necrópolis romana de Villaricos.

Otros rincones encantados del Cabo de Gata.